• Webmaster 4

“Dos Bocas” que alimentar

Por Eugenio Zamora.

A prácticamente 3 meses de que la nueva cepa del coronavirus haya llegado a México, consecuentemente también ha llegado el momento de reasignar prioridades en el ejercicio del poder, pero ¿Cómo asignar prioridades de forma responsable para enfrentar una crisis, cuando tienes a “Dos Bocas” que alimentar?

¿A qué me refiero con “Dos Bocas”? Bueno, no solo es ‘un decir’ popular mexicano para hacer referencia a que tienes dos grandes responsabilidades de las cuales te debes hacer cargo paralela y equitativamente, sino que también “Dos Bocas” es el nombre con el que popularmente se le conoce a uno de los proyectos “bandera” del gobierno de Andrés Manuel López Obrador: la Refinería Petrolera la cual recibe ese nombre porque planea ser construida en el municipio de Dos Bocas, estado de Tabasco.

Esto, de por sí, antes de ser golpeados por la pandemia del COVID-19, ya era una mala idea, dada la falta de un buen estudio de impacto ambiental o de viabilidad financiera. No obstante, hace unas semanas llego otra razón más -que abundaría a las ya existentes- para no llevar a cabo la construcción de la refinería: la caída en los precios del petróleo.

Así es, como todos nos enteramos ya sea a través de noticias o por ocurrentes 'memes' sobre el tema, los precios del petróleo a nivel internacional se desplomaron, producto de una guerra de precios del “oro negro” entre Arabia Saudita y Rusia, que derivó en una severa crisis de oferta y demanda; es decir, era más el petróleo que se ofertaba que el que se demandaba. Este “juego financiero” en el medio oriente llevó al precio internacional del petróleo de 90 USD/Barril -en febrero- a tocar profundidades históricas -para esos días- de 7 DLS/Barril. Tiempo después, los miembros de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo -OPEP- llegaron a un acuerdo -el cual por poco se va por el drenaje a causa de un ‘berrinche’ bochornoso de la delegación mexicana, pero esa es otra historia- en el que todos los países se comprometían a reducir considerablemente su producción con el fin de estabilizar la oferta y alinearla con la demanda, lo cual serviría -unos días-.

Sin embargo, días después a causa de lo que los expertos llaman “fatiga de mercado”, los precios se volverían a desplomar, pero esta vez a niveles aun mas bajos, ya que por primera vez el crudo estadounidense cotizaba en números rojos.

En fin, para cualquier mandatario con un gramo de sensatez, todas estas abrumadoras cifras, aunadas a la recesión económica en la que esta hundida México desde enero del año pasado, hubieran sido razón suficiente para ‘echar para atrás’ la construcción de la refinería, pero como todos saben, la sensatez no es una virtud que este dentro del decálogo moral de la Cuarta Transformación; y, contrario a todo -como siempre- el presidente reiteró su firmeza y confianza en “Dos Bocas” y aseguro que esta continuara junto con el Tren Maya -otra ‘fichita’-.

¡Pero no, señores! En medio de esta crisis lo que México necesita NO SON obras sin ‘sin pies ni cabeza’; lo que México necesita NO SON mas dadivas gubernamentales, ni plantar arboles en el patio de Palacio Nacional, ni un subsecretario de salud declamando poesía; lo que México necesita NO SON mas confrontaciones con “adversarios políticos” imaginarios, ni liberar a criminales a través de una Ley de Amnistía. Lo que México necesita es un gobierno que le de respuestas a las y los médicos y enfermeros que exigen material para enfrentar la pandemia; lo que México necesita son autoridades de salud que den las cifras reales de contagiados y fallecidos y autoridades que hagan las pruebas que sean necesarias para encontrar a esos contagiados y atenderlos antes de que sumen a las cifras de decesos; lo que México necesita es un gobierno que -por fin- haga su trabajo; porque tenemos a una empresa paraestatal -PEMEX- que pierde decenas de millones de pesos por hora; porque tenemos a micro, pequeños y medianos empresarios luchando a contracorriente por no cerrar sus negocios y no dejar sin sustento a económico a millones de familias que viven de ellos, ¡Ah! porque 25 mil pesos de crédito no son suficientes.

México necesita muchas cosas, pero lo último que necesita es tener a “Dos Bocas” que alimentar.

©2019 by 31punto4. Proudly created with Wix.com